martes, 23 de septiembre de 2008

Davids no se rinde



Colgarle todos los méritos de la reacción del Barça de Rijkaard sería tan descabellado como obviar su determinante impacto en un equipo ténue, vaporoso, sin agallas. "En los entrenamientos ya asusta, imáginate en los partidos", dijo de él Xavi. Por algo le bautizaron en la cantera 'ajacied' como el 'Pit Bull'. Aviso su amigo Kluivert ("A Davids es mejor no buscarle las pulgas") y lo saben los aficionados del Calcio. Ya en su etapa 'rossonera' se las tuvo con dos seguidores que le insultaron con alusiones racistas. Davids bajó del coche y empezó a repartir golpes con la misma furia que presiona a los rivales. Y es que el holandés es de esos futbolistas que uno quiere siempre en su equipo. Firme en las marcas, contundente en el chocque, impetuoso en ataque... su presencia suma más intangibles de lo que dicen sus números: mejora a los peloteros, manda con autoridad y domina como nadie 'el otro fútbol'. Su trayectoria, no obstante, esta llena de claroscuros. Fue uno de los mayores activos del Ajax campeón de Europa del 95; no se adaptó al Milan de Capello; se consagró con la Juve, y puso músculo a un Barça de 'tiqui-taca'. En la recta final de su carrera no encontró su sitio en el Inter, pero se redimió con los Spurs en la Premier. Este verano vio la Eurocopa desde su casa tras una campaña en el Ajax donde siguió poniendo el corazón en todas las jugadas a los 35. Su futuro, de momento, es una incógnita. A mitad de la temporada pasada dejó entrever su retirada, pero recientemente -aún sin equipo, aunque con una oferta del Genoa- se ha mostrado tajante sobre su futuro: "No me he saciado, quiero más".