miércoles, 6 de mayo de 2009

Arsenal de Cristiano


Cristiano Ronaldo se gusta tanto que genera adhesiones y rechazo por igual. En el campo se sabe el rey del mambo y fuera de él es igualmente ostentoso. Ante el Arsenal volvió a reivindicar su rango en Europa y dio carpetazo a la leyenda que le persigue de jugador menor en los grandes envites. Fue un verdadero demonio, un abusador en toda regla para un Arsenal aniñado, abrumado por el juego coral de un ManU maduro en defensa y con instinto asesino en ataque.

No hay otro Cristiano y tampoco hay otro Manchester. El portugués es ahora mismo el futbolista más decisivo de la Champions. Cuando recoge el balón suenan tambores de guerra. Se arranca a correr y los rivales doblan las rodillas. Y el ManU domina como nadie todos los registros. Cuando atacan lo hacen en manada. Y en defensa no hay otro tan generoso en el esfuerzo. Es ante todo el grupo más maduro de la competición. Mantiene su fútbol de arreones de siempre, pero ahora es mucho más: sabe calentar o enfriar el partido cuando le conviene.

Los números de Ronaldo fueron tan implacables como el repaso de los de Ferguson: marcó dos tantos y dio otro. Fin. 1-3 y adiós al sueño del Arsenal más estilista de los últimos años. El de los Cesc, Nasri, Van Persie, Walcott y Adebayor. No hubo milagro, sólo la confirmación de un equipo insaciable con el éxito y poderoso como pocas. Ahora les aguarda Roma. Se lo han ganado a pulso.