sábado, 28 de febrero de 2009

Cruyff: 62 años de leyenda

Johan Cruyff cumple el próximo mes de abril 62 años. Su trayectoria, primero como jugador y luego como entrenador, le han convertido en uno de los personajes más emblemáticos del mundo del fútbol. Como técnico logró la primera Copa de Europa del Barcelona. Pero por encima de los éxitos deportivos, destaca la huella que ha dejado a la cultura barcelonista. Cruyff, de carácter valiente y desacomplejado, fue capaz de irrumpir en el inconsciente culé y darle un giro a la cultura del dodotis de l'avui-toca-patir, de l'aquest-any-tampoc.
Ha sido además capaz de conciliar desde el banquillo los resultados y el buen juego, y ha proyectado la marca Barça internacionalmente. Cuesta mucho desligar su figura de la de Nuñez, con quien consumó un tormentoso divorcio en su adiós al banquillo azulgrana. Sus diferencias con el ex presidente provocaron una herida dentro del club y el propio entorno, alimentando la división entre Cruyffistas y Nuñistas. Su fuerte personalidad le ha colocado permanentemente en la controversia. El mundo futbolístico se divide entre los que lo veneran con irracional devoción y los que lo critican con vehemencia, pero cuando él habla se hace el silencio. "En la fascinación que genera Cruyff a los catalanes -explica Emilio Pérez de Rozas- se juntan muchos elementos: Él llega el año 73 y es la ostia como jugador. Pone los pies en Barcelona y gana de calle la Liga. Después, como entrenador, le hace un pulso a Nuñez, que representa la derecha catalana, el capitalismo más feroz, y se gana la simpatía del catalán progre, del catalanismo históricamente de izquierdas. Además se junta con cuatro jugadores vascos en el equipo, otro elemento de afiliación a la identidad catalana".