domingo, 1 de marzo de 2009

El Atlético reina en el desorden



El Atlético doblegó al Barcelona en un partido agitado, de ida y vuelta, irreprochable en lo estético y de perfil bajo en la pizarra. Sin noticias de la fiabilidad de antaño, jugaron los azulgranas acelerados, abrumados por la intensidad del envite, encomendados a los chispazos de Messi y Henry arriba. Con Xavi dimitido en los últimos envites, es este un equipo sin plan. Acostumbrado a mandar, su versión sin balón no dista mucho del peor Barcelona de Rijkaard.

Sin pausa y exigente en lo físico, el partido transcurrió por lares conocidos en este clásico. Ya en los primeros minutos el Atlético desplumó a la defensa culé con los movimientos del Kun. Al argentino le bastaba arrancando en la mediapunta para generar dudas en la marca de los centrales y abrir espacios para Simao y Maxi. Una buena intervención de Valdés evitó el primer tanto rojiblanco. Con el mediocampo en manos de los locales, al Atlético había que jugarle a la contra. Y ahí Henry es un jugador demoledor. Lo dejó claro con un golazo precioso, de categoría, un regalo futbolero que hizo esbozar una sonrisa cómplice a los culés pensando en su pasado gunner. No fue el único inspirado de la noche: primero Messi, con otro tanto maradoniano, y más tarde Forlán con un golazo youtubero pusieron el broche a la primera mitad.

La segunda parte arrancó con un Barcelona más templado, gustándose por momentos con habituales asociaciones (Messi-Alves; Márquez-Xavi), pero incapaz de apuntillar el marcador. Valiosísimo toda la temporada, Eto'o ofreció un recital de torpeza en el remate. Ausente desde hace tiempo en el juego de equipo, el camerunés se ha convertido en un goleador incansable pero su conveniencia al modelo Guardiola sigue bajo sospecha. A la falta de entereza, al equipo, se le unió el infortunio con errores que propiciaron el primer tanto de Agüero, y con un penalti de esos que se señalan muy de cuando en cuando. Un error de Puyol en el 43' y de nuevo el Kun, discutido toda la semana, sirvieron para dejar en la lona al Barcelona.

Con esta nueva derrota (4-3) el Barcelona pierde intimidación frente a sus rivales y confirma un bajón de consecuencias imprevisibles. El Madrid espera a cuatro puntos.