miércoles, 4 de marzo de 2009

Guardiola no tiene plan B



Hasta ahora el Barcelona ha mostrado todas sus virtudes con el marcador a favor pero se ha vuelto tenue ante los máximos desafíos. Su respuesta a los encuentros agitados ha sido más tímida de lo previsible. Muy inferior a la categoría de su juego, muy a gusto del hincha pero vulnerable ante equipos cuajados. No posee, este Barça, la capacidad de vestirse de equipo rudo, de manejar los partidos agrios como hizo el de Rijkaard. Con Motta, Deco y Van Bommel achicando espacios, con la mejor versión de Edmílson ofreciendo un recital en San Siro. Se intuye un líder en el campo, un jugador histórico llamado Messi capaz de decidir en cualquier parte del campo. Pero no hay noticias de un futbolista capaz de alzar la voz en el campo, de gobernar en el otro fútbol, de ser protagonista en el vestuario. Puyol es un valiosísimo ejemplo de compromiso, pero no cuenta con la jerarquía que tenía Deco ahí dentro. Sólo Guardiola, comunicador entusiasta, parece llevar el timón. Insuficiente para un equipo que debe crecer desde la defensa, mejorar la convivencia con la ansiedad y recuperar el espíritu colectivo de hace unos meses. Es el turno de que los Xavi, Puyol e Iniesta se pongan bajo los focos.