sábado, 21 de marzo de 2009

Guti, talento y conflicto


Guti no estará ante el Almería porque así lo ha decidido Juande. La historia viene de lejos. Arrancó en el partido ante el Atlético cuando no encajó bien el cambio. Y se embarulló en Anfield, donde fue suplente y salió con la eliminatoria resuelta. Unas inoportunas molestias (desde algunos sectores del Madrid se dice que se borró) le impidieron estar en San Mamés y ahora, ya recuperado, Juande le da un toque. Un ejercicio de autoridad que deja a las claras la difícil convivencia con un futbolista siempre controvertido. De carácter juvenil. Incómodo con la autoridad y propenso al conflicto.

En su carrera ha tenido problemas con técnicos como Capello, Queiroz o Juande. Incluso con Schuster, la persona que mejor ha sabido subrayar sus virtudes y esconder sus defectos. En el campo siempre ha sido un personaje pendular. Un futbolista bajo sospecha capaz de protagonizar tres partidos diferentes en noventa minutos. El mejor Guti es uno de los cinco mejores medios del mundo. Con recursos para romper cualquier defensa. Con una capacidad para el pase demoledora. Con una habilidad natural para el gol más propia de un delantero. El peor Guti es capaz de destemplar a un equipo entero. Con errores insospechables para un jugador de su clase. Con desplantes a sus compañeros propios de un ego volcánico.

La promesa de futbolista excelso ha hecho que se le mida con severidad. Con la exigencia de los grandes. Pocos futbolistas han sido tan criticados en el Bernabéu. A Guti incluso se le exige que corra como Makele. Para Valdano, el técnico que le hizo debutar el 12 de diciembre de 1995, "hay algo gestual que le perjudica". "Cuando le quitan la pelota antes de ponerse a recuperarla hace un gesto o cuando se peina... que no le gustan al público, que festeja mucho el sacrificio y la entrega. Guti es más continuo, sacrificado y valiente de lo que decimos, porque ha tenido que superar situaciones muy difíciles en el Bernabéu", asegura.