lunes, 9 de marzo de 2009

Levántate y anda

"Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor". Esta frase de Samuel Beckett bien podría aplicarse a la relación de Ronaldo y las lesiones. Pocos futbolistas han sufrido tanto el hachazo del infortunio. La impotencia del sueño roto. Las lágrimas del dolor más profundo. Pocos jugadores serían capaces a estas alturas de correr con la dignidad que lo sigue haciendo este fenómeno de rodillas quebradizas. Pero donde la mayoría habría dimitido Ronaldo ha mantenido la fe. Por encima incluso de las previsiones médicas más agoreras. Esquivando la retirada a base de un esfuerzo que nunca mostró en el campo. Tampoco lo necesitó en su primer tanto con el Corinthians. Fueron 27 minutos de juego donde dejó destellos de su talento. Con Ronaldo ya se sabe: si está en tu terreno de juego siempre ocurre algo. Lejos queda el Ronaldo extraterrestre, el de Compostela, el que Valdano definió como "una manada". Ni siquiera se acerca a la versión del Madrid. Pero le quedan los goles y el fútbol se alegra. Ante el Palmeiras fue de cabeza, minutos después de lanzar un trallazo al palo. En el 90', como si hubiera querido darse un homenaje. Como la enésima redención de un futbolista histórico.