viernes, 13 de marzo de 2009

Un maldito con las maletas a punto

Pocos jugadores sugieren tanto fútbol como Quaresma. Posee algunas de las condiciones que se le presuponen a una estrella. Un físico portentoso, una habilidad natural para el regate y un descaro que cuando está liberado arma verdaderos destrozos en los rivales. Ocurre que también es uno de los futbolistas más dispersos que uno recuerda. Sus maneras prometen un jugador memorable pero su fútbol es tan espumoso como sus bicicletas. En ocasiones parece tan obcecado en enseñar sus virtudes que acaba subrayando todos sus defectos. Y se agarrota. Se viene abajo cuando no resuelve en el uno contra uno y se olvida de sus compromisos con el equipo.

Sólo en Portugal, primero en el Sporting y luego en el Oporto, han gozado de un talento que sigue bajo sospecha. Y es que en los últimos años, el Harry Potter de Alvalade, como lo bautizó Laporta, ha jugado en el Barcelona, el Oporto, el Inter y el Chelsea confirmando su condición de jugador maldito para los grandes. No cuajó con Rijkaard, Mourinho pidió su salida del Inter con la misma vehemencia con la que exigió su fichaje y en el Chelsea no encuentra su sitio en un equipo en reformas y sin Scolari en el banco. Su pose de sempiterno adolescente, con desplantes a sus técnicos y un juego tan juvenil como inconsistente, le han condenado en la élite. Cedido por el Inter al Chelsea hasta junio, Quaresma busca su sitio en la Premier con las maletas a punto por si acaso.

2 comentarios:

ricardo dijo...

Enorme jugador, am el millor contacte am l'exterior del peu d'europa, es una pena que sigui un inadaptat.

Bon article Didac

Anónimo dijo...

Tiene las mismas condiciones físicas y técnicas que Cristiano pero lo gestiona mucho peor.